¡Bienvenido a la página web y hogar cibernético de los Zertuche!
Somos los Zertuche de Saltillo Coahuila, México y para más señas los del Café y el Chocolate del Oso. Ese negocio de café 100% puro tostado y molido y de chocolate para mesa lo iniciaron mi padre Emilio Zertuche Aguirre y sus hermanos, Ernesto, Jesús y Artemio hacia 1922 bajo la razón social de Emilio Zertuche y Hermanos, S. A., que posteriormente se transformó en Tostadores y Molinos, S. A.
El Café del Oso fue un verdadero icono en el Saltillo del siglo veinte. Su lema “Alta Calidad, Siempre Igual” se convirtió en una forma popular de contestar el familiar saludo: “¿Cómo estás?”, “Cómo el Café del Oso, ¡siempre igual!”

Zertuche Aguirre, de ese tronco común provenimos. Los otros hermanos que vivieron hasta la edad adulta fueron: Ninfa, Manuel, Leonila e Irene. Hubo siete más, que murieron en la infancia. Todos ellos eran hijos de Manuel Zertuche Narro y de Trinidad Aguirre Narro, y de sus respectivas raíces. Aquí encontrarás muchas de ellas y también verás que hacen falta muchas más. ¡Ojalá nos puedas ayudar a encontrar algunas de las que faltan!

Pero este hogar no es sólo un mausoleo de raíces enterradas en el suelo, es principalmente un árbol vivo lleno de innumerables ramas fuertes y flexibles que, partiendo del tronco que surge de esas raíces, se expanden en todas direcciones en búsqueda incesante de nuevos retos y de nuevos horizontes.

Entre las raíces vas a encontrar a muchos Narros, Acuñas, de León, Rodríguez, Ramos de Arreolas, Garcías, Camporredondos y muchos más. Las ramas principales que parten de ese tronco son las de Zertuche Garza, Zertuche Dorbecker, Zertuche García y Recio Zertuche. Con el transcurso del tiempo van apareciendo otras líneas familiares que provienen de otras raíces distintas, algunas cercanas, otras lejanas, que al mezclarse con las nuestras las enriquecen y nos dan fuerza. Los Garza Villarreal, los Dorbecker Jiménez, los García Saldívar, los Recio de León, los Rodríguez Rodríguez, los Velázquez Arredón, los Villarreal Lozano, Treviños, Verásteguis, de los Santos y tantos más que no me es dado recordar...

Nuestro árbol genealógico es grande y frondoso. Ven y reposa bajo su tupido follaje que se mece con el impulso del viento de los espíritus que aún están por venir. ¡Ven a conocernos y a conocerte mejor!

Emilio Zertuche Garza
Junio de 2004